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¿Aceptará el mundo la realidad de Maruki?

5 de marzo de 2026

Takuto Maruki

Hay un videojuego que me gusta llamado Persona 5. Es probable que ya sepan eso. Voy a decir spoilers de ese juego acá. Persona como serie, y a gran escala Shin Megami Tensei, retratan en sus historias cómo la humanidad ha caído o está a punto de caer ante una perdición irreversible. Los primeros juegos de Persona suelen tener como causantes de estos males a humanos sociópatas influenciados por fuerzas y deidades que quieren terminar con la humanidad porque la misma humanidad quiere su propio fin. Estos dioses sólo están concediendo piadosamente ese deseo desde su altanería. Sin embargo, este patrón se rompe en el relanzamiento de Persona 5: Royal, donde el último antagonista no es exactamente un dios o un sociópata, sino un humano con un poder inesperado. Takuto Maruki, quien es el terapeuta estudiantil de los protagonistas del juego. Él no te odia, ni odia a la humanidad, sólo quiere hacer lo que cree es lo mejor para ella.

Debido a eventos en la historia, Maruki recibe la habilidad de transformar la realidad en la que vivimos. O eso parece a primera vista, porque no la transforma de verdad sino que adentra al mundo en una ilusión colectiva donde todo es perfecto. Personajes cuyos padres habían muerto antes o durante la historia, actúan de lo más normal cuando estos padres aparecen casualmente e interactúan con ellos. Un gato que quiere ser un humano atractivo se vuelve ese humano atractivo y todos le hablan como si nada. Tu amigo con una pierna rota que quedó fuera del equipo de atletismo está corriendo con sus compañeros sin problema. Todo está perfecto… En la cognición de cada uno. Nada de esto está pasando, pero hay unas magias que te permiten creer que sí. Todo es producto de una imaginación creada por tu psicólogo para -según él- hacerte feliz. Porque la felicidad de todos es lo que más le importa y la va a lograr cueste lo que cueste.

Declaración Maruki 1
"Si es por la felicidad de todos, no me importa lo que me pase."

En cuestión de tiempo dejás de fingir demencia y se te dan opciones. Podés aceptar esta ilusión sabiendo en el fondo que no es real, podés rechazarla pero no hacer nada al respecto, o podés rechazarla y hacer que tus amigos despierten para confrontar a Maruki. Si elegís la primera opción el juego te da un final “malo” que sólo es malo en nombre. Todos son felices, en el fondo sabés que todo es una farsa, pero los créditos muestran a tu personaje jugando ajedrez feliz con su amigovio. Podés elegir con tranquilidad que este sea el final porque nadie más tendrá que sufrir, y vaya que todos sufrieron un montón. Si ahora pueden ser felices por fin, ¿Qué importa? La ilusión es indistinguible de la realidad. Tu papá muerto no tiene que haber muerto, puede estar ahora contigo para siempre.

La segunda opción deja a Maruki tomando lo que considera es la mejor decisión. Ya que vos rechazaste su realidad perfecta pero no hacés nada para detenerla, deja a todos tus amigos y familiares en ella mientras vos te sumergís en un sueño eterno. Te quedás en tu cama sin energía para levantarte, comer ni hacer nada. Tu celular se queda sin batería. Tu cuarto se llena de telarañas. Todos se olvidan de ti. ¿No es esto inevitable? Maruki y sus poderes llegaron para quedarse. No te adaptaste a la nueva realidad, así que te quedaste atrás, obsoleto. Pereciste mientras todos avanzaron.

Declaración Maruki 2
"No se resistan, ¡Acéptenlo!"

En la tercera opción tenés el final intencionado del juego. Todos se rescatan de que están viviendo una mentira y deciden volver a la realidad para detener a Maruki porque les es mucho mejor encarar el dolor y crecer como persona, y encontrar motivación para seguir adelante que anestesiarse para siempre en una existencia sin desafíos ni desarrollo. Maruki es hasta convincentemente altruista en sus argumentos, pero nuestros protagonistas están decididos a vivir por ellos mismos y no en una fabricación dictada por alguien o algo más.

La secuela de esta historia, Persona 5 Strikers, ahonda en estos temas desde el punto de la inteligencia artificial. A pesar de que el juego salió a inicios de 2020 cuando ChatGPT estaría en desarrollo aún, Strikers imagina qué pasaría si un modelo como Siri de Apple (llamado “EMMA” en esta historia) se vuelve tan capaz e indispensable que la humanidad le confía sin dudar todas sus decisiones. Los argumentos de los desarrolladores de EMMA y de los Phantom Thieves son inquietantemente parecidos al debate que tenemos al día de hoy. Y la dependencia de las masas en EMMA se vuelve tan fuerte que la misma IA se transforma en una figura divina conocida como el Demiurgo, adorado por todos aquellos que han rendido su voluntad. No voy a ahondar más en esta historia o el significado gnóstico de su alegoría, pero es importante recalcar esto. Las historias de Persona siempre giran alrededor del sufrimiento colectivo de las masas, quienes terminan entregando su autonomía para tener comodidad o alivio. La verdad deja de importar porque ahora somos felices sin ella. Está en nuestros protagonistas detener esto y hacerle ver al mundo que hay que pelear por un mundo mejor en vez de ser prisioneros de la inactividad.

A Persona se le critica mucho, y con razón de sobra, pero si hay algo que el tiempo validó es la amenaza presentada en su quinto capítulo y sus expansiones. Porque ahora vivimos en una realidad donde las masas confían todo en asistentes automatizados, hasta su propia salud mental. En algunos casos compran la ilusión de que sus seres queridos no han muerto. En Japón, una nueva iniciativa surgió de una colaboración entre una startup de IA y la empresa responsable de manejar las licencias de Antonio Inoki, luchador y político fallecido en 2022. Este proyecto promete un avatar virtual a la par de un androide que se ve y actúa justo como Inoki. Como si nunca hubiese muerto, el Inoki bot será estrenado el año próximo con el objetivo de “ser un consejero para la juventud de aquí a 100 años.”

Inokitron 3000

Esto no tiene que pasar sólo con una figura tan masiva como Antonio Inoki. Tu tía que perdió a su esposo puede recibir un regalo bien intencionado: Un video de su amado saludándola desde el cielo. ¿Quién va a tener los huevos para decirle que está mal, que es una mentira? La hace feliz entonces hay que dejarla ser, ¿No? Y vivimos con la promesa constante de que estas tecnologías van a seguir mejorando sin parar. Volviéndose más realistas, más precisas, más inescapables. El video del marido saludando se puede volver un mensaje extenso usando los datos de sus chats como fuente de discurso. Luego se puede volver un mensaje diario. Luego un chat disponible las 24 horas a lo Character AI pero con su personalidad. Ahora tu tía no perdió a su esposo, está en su celular todo el tiempo. ¿Y qué le vas a decir? ¿Que es una mentira? Hay que dejarla ser porque está feliz y ya no tiene que hacer ningún duelo en su vida.

Quizá parezca extremo comparar un video breve con una conexión ininterrumpida a un bot personalizado, pero las últimas noticias prueban que este tipo de tecnología está siendo buscada y desarrollada. Y si ya cedimos tantas cosas de nosotros mismos para mayor comodidad y alivio, ¿Quiénes no van a seguir cediendo más? Ya ni siquiera se podría tratar de la muerte. Si estoy lo suficientemente desconectada de la realidad podría solicitar una IA de la amiga con la que me peleé hace años y pretender que estoy hablando con ella como si nada hubiese pasado. Y si la tecnología es tan buena como me lo prometen, sería indistinguible de la realidad. No le estoy haciendo daño a nadie.

Volviendo al tema de la inmortalidad, esta ha sido discutida sin cansancio. En estos meses ha sonado mucho el nombre del tecnócrata Peter Thiel como una de las figuras más interesadas en alcanzarla bajo cualquier costo. La clase más alta ha probado de todo para mantenerse joven, desde suplementos y aceites esenciales a experimentos genéticos y consumo de sustancias extrañas. Es fácil especular por qué, en teoría vivir para siempre permitiría un control y crecimiento infinito de riquezas y poder. Los desarrollos en inteligencia artificial son parte de la discusión ahora, ya sea para experimentar con simulaciones como para recrear a alguien con ella. Desde Antonio Inoki hasta la cantante GRIMES, la idea de que alguien pueda ser recreado con IA ya no es ciencia ficción.

Grimestron 3000

Ahora déjenme ponerme mi gorro de aluminio y preguntarles, ¿A qué sistemas les puede beneficiar esta realidad ficticia?

Por más feo que pueda sonar, la humanidad se benefició de muchas muertes clave en su historia. Tiranos, emperadores, reyes, traidores, en muchos casos tuvieron que ser detenidos de forma letal para dejar de causar daños enormes a su alrededor. Pero, ¿Si hubiesen tenido un as bajo la manga? ¿Si se hubiese desarrollado la tecnología para tener un nuevo Luís XVI después de su decapitación que pudiera restaurar a los Borbones al poder? Es muy loco pensar que una IA pueda ser presidente, pero a veces pienso, por algo venden esta tecnología como inevitable. Superpoderosa. De suma confianza. Indistinguible de la realidad. Igual o mejor a lo que ya conocimos. ¿Qué pasaría si un presidente al borde de un colapso de salud muere y es reemplazado por un clon de sí mismo incapaz de morir? Ni siquiera tendrían que mentir a esa altura, ya demasiada gente aceptó la IA en tantos ámbitos, ¿Qué diferencia va a hacer un presidente robot en nuestro ya loquísimo mundo? No es como que tengamos los recursos para detenerlo, ¿Verdad? Food for thought. No digo que vaya a pasar, pero las semillas para que pueda pasar están ahí.

Más importantemente, nuestra conexión con la realidad está bajo ataque constante y eso no parece ser un problema para muchos. Es como si una buena parte de la humanidad estuviera dispuesta a aceptar la realidad de Maruki. ¿Qué harías vos?

Leer: La dualidad del audiovisual